miércoles, 4 de noviembre de 2009

¿Duermes?

6 a.m. de la mañana. Abro los ojos a la oscuridad que me rodea con la noción del tiempo absolutamente perdida. Por la luz que se cuela a través de la persiana no debe haber llegado el día aún... pienso mientras me incorporo en otra postura más cómoda.
¿Duermes? ¿o tendrás como yo el sueño perdido como tantas y tantas otras cosas? Fíjate el tiempo que hace que nos conocemos, y qué poco hemos cambiado... Sólo nos ha curtido, porque en esencia, veo a la misma persona que conocí aquel caluroso día de Julio de hace ya unos cuantos años...
¿Duermes? ¿o velas como yo a la noche escondida para burlar el sueño y hacerle unas chicuedillas a las horas? Ay, si pudiera ver esa faena... Si pudiera compartirla contigo para cerrar tus grietas... si tuviera ocasión de tomar un capote de luna y acariciar todas y cada una de tus duquelas. Acunarlas en luz de plata, y susurrarte bajito que cierres los ojos, que te traigo el jarro del agua que mitigará tu dolor...Y perderme en el estoque de consuelo que las fulminara todas...
¿Duermes? ¿o tienes abiertos tu corazón y tus ojos a la noche cerrada...? Déjame acercarme, déjame compartir mi insomnio contigo, que traigo la cura de tus calambres en mis dedos. Sssssshhh, ven, duerme, sssssssshhh....

Duermes,
mientras la ciudad golpea el cristal con su llanto,
ajena a tu sueño. Qué pena que este milagro
de verte dormida en paz
no desborde el muro de esta habitación.
Ojalá que mañana,
cuando te despiertes,
duerma mi dolor.

Duermes,
y bajo el flexo una estudiante reza la locura
de huir con los muchachos del camión de la basura.
Y, mientras, los bares
entierran la culpa de esta gran ciudad.
Tantas soledades
sin saber que duermes
no pueden amar.

Duermes,
insomne cruzo la casa y te busco intranquilo,
porque sueño a tu lado,
aunque no duerma contigo.
Duermes,
perdona mi maldita costumbre de despertarte
porque tengo miedo,
o porque llego tarde.

Duermes,
y un hombre escribe versos frente a una computadora.
Temblando, en la pantalla, abre la caja de Pandora.
Y en un cuarto de hotel,
busca encendida en el minibar
el rumor de las olas
una pareja que esta
noche no dormirá.

Duermes,
y un hombre llora en un taxi mientras suena la radio.
Una mujer desnuda lo detiene en un semáforo.
Nadie sabe que duermes,
no consta en los diarios.
Qué lástima la gente
que nunca besará la paz
sobre tus párpados.

Duermes,
insomne cruzo la casa y te busco intranquilo,
porque sueño a tu lado,
aunque no duerma contigo.
Duermes,
perdona mi maldita costumbre de despertarte
porque tengo miedo,
o porque llego tarde.

Ismael Serrano

1 comentario:

Rosalía dijo...

maravilloso insomnio en el que a veces ponemos en orden quebraderos de cabezas varios, y por contra desesperante insomnio cuando no hacemos más que dar vueltas sin parar a un mismo asunto sin llegar a conclusión alguna

yo anoche dormí plácidamente ...

Bsos