Todavía recuerdo aquella noche y el beso último que me dejaste, el susurro suave de tus palabras y el calor de tus dulces brazos; momento que repito en mi memoria física una y otra vez para no dejarte ir, para tenerte conmigo y saborear cada instante. A veces, los recuerdos no quedan sólo en la memoria...


No hay comentarios:
Publicar un comentario